Semáforo de emociones y respiración feliz
Todos los niños están tan felices y contentos en el cole que muchas veces les resulta difícil controlar tanta efusividad. Están muy acostumbrados a oír «pórtate bien», «no interrumpas y respeta el turno de palabra», etc., que ya creo que ni si quiera nos escuchan. Las normas de clase y del cole, y las de casa también, se las saben de memoria pero muchas veces se les olvida cumplirlas, así que hemos pensado que les vamos a ayudar y a motivar con un «semáforo de emociones». Y ¿cómo funciona? Pues muy sencillo: Como os podéis imaginar… el color verde es una carita sonriente porque se están portando muy bien; el color amarillo es una cara de preocupación, de que deben mejorar su comportamiento, tranquilizarse y trabajar mejor; y el color rojo… uyyy, el rojo, ese es que el profe ya está triste o enfadado. Este semáforo le tendremos puesto en clase o le llevaremos con nosotros en las actividades que realicemos en el centro, y así les servirá de referencia para saber lo bien que se están portando. A todos los niños les ha encantado (y a los profes también) y me han asegurado que mi semáforo siempre va a tener la carita verde sonriente… ¡Qué alegría! Ya os iré contando lo bien que funciona y lo genial que se portan todos.






















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