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Latido Emocional


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Valorando nuestro día

Antes de comenzar con el post de esta semana quería disculparme con vosotros por la tardanza del mismo, pero es que ha sido una semana de locura en el cole y os aseguro que no he tenido un hueco para haber podido hacerlo antes. Pero prometo compensaros con esta entrada. En ella os voy a contar cómo terminamos la actividad de la semana pasada y la misión de ésta. Espero que os guste mucho porque nosotros lo hemos disfrutado un montón.

Dicho esto, os cuento que esta semana he de reconoceros que me ha encantado visitar todas las clases del cole, más aún si cabe que otros días. Y el motivo es que daba gusto llamar a las puertas viendo esas fortalezas dando la bienvenida a las clases. No sólo han quedado preciosas, sino que son el fiel reflejo de la esencia de cada una de las clases, por lo que la misión de la semana pasada ha sido superada con enorme éxito, como todas las demás misiones. Y es que nuestros niños se superan semana a semana.

Nuestras “fortificaciones” han quedado así:
Infantil 3 años
Infantil 4 años

 

Infantil 5 años A
Infantil 5 años B

 

1º Primaria A
1º Primaria B
2º Primaria A
2º Primaria B
En esta clase la tutora Ana ha sido muy afortunada, pues un día al llegar a su clase se encontró su puerta llena de papelitos en los que “sus niños” la escribieron todas las cosas bonitas que tenía ella, todas sus fortalezas. Así que la puerta de su clase es aún más bonita si se puede…
3º Primaria A
3º Primaria B
4º Primaria
5º Primaria
6º Primaria
Y aquí damos por finalizado, de momento, el tema de las fortalezas.
La misión de esta semana ha sido diferente y para ello hemos recordado la actividad del semáforo de emociones. Todos se acordaban de ella y me han dicho que siempre intentan portarse genial para que su profe esté contenta y tenga una cara sonriente.
Pues bien, la misión de esta semana consiste en que desde hoy hasta final de curso deben valorar su día. Y ¿Cómo lo van a hacer? Pues muy fácil, al final de la mañana cuando sacan sus agendas para apuntar sus deberes, deben hacer un ejercicio de reflexión y de autocrítica para poder valorar cómo está siendo hasta ese momento su día. Si está siendo un día fantástico se pondrán una carita sonriente en la agenda. Si está siendo un día regular en el que las cosas no nos están saliendo del todo bien, en el que me siento un poco raro/a, etc., entonces tienen que dibujar una cara seria y pensar en cómo pueden mejorar el día para que cuando lleguen a la noche se digan a sí mismos que ha sido un día maravilloso y puedan contar qué ha sido lo más bonito de su día. Y si por algún motivo el día está siendo de todo menos bueno y nos sale todo del revés, tendrán que dibujar una cara triste. Pero esta cara triste no nos va a servir para estar apenados sino todo lo contrario, nos servirá para recapacitar en qué nos hemos equivocado y en cómo lo podemos rectificar y aprender de ello. Esta actividad les ha resultado muy atractiva pues están muy acostumbrados a que les evalúen y les valoren otros, y les ha entusiasmado la idea de que sean ellos mismos los que se puedan puntuar. Eso les ha hecho sentirse muy importantes y este es uno de los principales objetivos de esta actividad, que se sientan importantes, pues ellos son los verdaderos protagonistas de sus propias vidas.
Otros de los objetivos que en ella trabajamos son:
– Aprender a reflexionar y a hacer autocrítica de sus propias acciones.
– A ser conscientes de sus errores y de sus equivocaciones. Hasta ahora han aprendido que equivocarse es malo por lo que su reacción ante sus propios errores casi siempre es de negación de los mismos, para así no sentirse torpes, inferiores o incluso por miedo a decepcionar a los demás debido a su “fracaso”. Sin embargo han de aprender que equivocarse no sólo es bueno sino que además es necesario para poder crecer y aprender. Deben entender que para poder celebrar los “éxitos” necesitamos saber lo que son los “fracasos”, y que lo verdaderamente importante y fundamental no sólo es sobreponerse a ellos y no dejar que nos hundan tirando la toalla o machacando nuestra autoestima, sino aprender de ellos y seguir luchando por conseguir nuestros objetivos hasta alcanzar nuestras metas en la vida.
– A tolerar su frustración y a dar la importancia justa a esos errores y equivocaciones, sin magnificarlos ni darlos excesivo protagonismo en nuestro día, pues de esa manera sólo nos absorberá toda nuestra energía, nos supondrá un desgaste emocional enorme y nos estropeará el día entero. Debemos de aprender que “las preocupaciones no nos solucionan los problemas de hoy pero sí nos quitan las energías y las fuerzas para enfrentarlos mañana”.
Aportar información a los papis del día de sus hijos en el cole. De esta manera, cuando os enseñen la agenda para ver sus deberes podréis saber la percepción que ellos han tenido sobre su día en la escuela. Eso sí, os aconsejo que esta información la utilicéis de una manera muy sutil, pues si se sienten interrogados y controlados dejarán de hacerla a los dos días para que no les deis la “chapa”.
En las clases de infantil hemos adaptado esta actividad de la siguiente manera. Un vez finalizada la mañana, cuando ya estén colocados en fila o en “tren” para salir a sus casas, su profe les va a preguntar cómo marcha el día. Si es bueno harán la señal de O.K. con la mano que es cerrando el puño con el pulgar hacia arriba. Si es regular moverán la mano y si es algo peor que regular cerrarán el puño con el pulgar hacia abajo explicando cómo van a mejorar su día.
Y los mayores del cole, los niños de 5º y 6º de primaria valorarán su día con nota, In-Su-Bi-Nt-Sb, de la misma manera en que les evalúan los profes a ellos.
He de decir que todos los profes del cole también lo vamos a hacer y, como siempre hago, también os animo a hacerla a vosotros. Es muy positivo poner nota a nuestro día, y si lo escribimos es mejor aún. De esta manera podemos tener un registro que nos aportará información de cómo nos sentimos cada día, de qué (motivo) nos lleva a sentirnos así, incluso podremos descubrir aquellos problemas o dificultades que pueden estar ocultos o camuflados en otros, a los que muchas veces no damos importancia o que simplemente no tenemos “tiempo” de ocuparnos de ellos pero que están ahí, latentes, contaminando nuestro día a día. Y si nuestro día a día es bueno y tenemos una nota alta, seremos más conscientes de que somos felices pues muchas veces vivimos tan deprisa que no somos capaces de darnos cuenta que tenemos una vida bonita y satisfactoria.
Este ejercicio no os llevará más de cinco minutos al día, ¿quién no tiene cinco minutos en 24 horas que tiene un día? Y si pensáis que no los tenéis yo os reto a buscarlos, son sólo cinco minutos que vais a dedicar en exclusiva para vosotros, que os ayudarán a ser conscientes de vuestra realidad, de cómo os sentís en ella, de cómo mejorarla o de recrearos en lo bonita que es e interiorizarlo para poder disfrutarla. Tenemos que dejar de “sobrevivir” en nuestro día a día… ya es hora de VIVIR nuestra vida y no de verla pasar. Así que… ¿qué nota pones a tu día?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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